"Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen" Camilo José Cela
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta economía. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de enero de 2014

Las Grandes Desamortizaciones de Mendizábal y Madoz

José Antonio Leal para EcoHisto:

(*)Hubo dos medidas que, además de subvertir los principios de la agricultura en el Antiguo Régimen, serán claves para las transformaciones a medio plazo de la agricultura. Se trata de la desamortización y la desvinculación. 
La desamortización española tiene una larga cronología que abarca desde 1769 hasta 1924. Este proceso se puede dividir en períodos, bastante bien delimitados, que corresponden a fases con matices diferenciales y que en el reinado de Isabel II tuvo dos de sus principales etapas. 

La Desamortización de Mendizábal y Espartero entre 1834 y 1854 fue sobre todo una desamortización eclesiástica que comienza con las leyes y decretos de disolución de órdenes religiosas (a partir de 1834) y la declaración como bienes nacionales de sus posesiones, que es seguida por la orden de enajenación de éstas (1836-1837) mediante públicas subastas. La misma suerte correrán los bienes del clero secular, que, sin embargo, no se hizo efectiva hasta la ley de septiembre de 1841, ya bajo Espartero. Igualmente se suman a la desamortización las propiedades de las órdenes militares.

Durante la Década Moderada (1844-1854) estas leyes fueron suprimidas o atenuadas, especialmente con el Concordato de 1851, año a partir del cual sólo se siguen subastando bienes de órdenes militares y algunos otros marginales hasta que, después de la Revolución de 1854, se prohíben por completo las ventas de cualquier bien nacional en espera del estudio de una nueva legislación que, por entonces, inició Madoz y que será efectiva a partir de 1855, abriendo una nueva y larga etapa desamortizadora. 

En cuanto a la desamortización civil, en 1834 se autoriza a los ayuntamientos a la venta de sus bienes raíces (bienes de propios), condicionando el uso de los ingresos percibidos por este concepto. Además, en 1837, se ratifican todas las desamortizaciones de bienes civiles -incluidos los repartimientos con un canon anual- que se han efectuado desde 1770, asegurando en su propiedad a los nuevos poseedores. 

La etapa 1834-1854 es, sin duda, la que más investigadores ha atraído especialmente con estudios de carácter local y provincial, que he analizado pormenorizadamente en otro trabajo (Rueda, 1976).
A efectos de valoración, conviene recordar que esta etapa desamortizadora es la más importante en cuanto a ventas de bienes eclesiásticos que alcanzaron en las subastas un valor en torno a los cinco mil reales. No están evaluados -y muy poco estudiadas las consecuencias de su venta- los bienes civiles enajenados en esta época.
La Ley Desamortizadora de Pascual Madoz de 1855, afectó a los bienes municipales, del clero, instrucción pública, beneficencia y de la Corona y estuvo vigente hasta 1924 con tres fases: 1855-1856, 1858-1897 y 1896-1924.

La primera (1855-1856), la más activa e importante, aunque sólo estuvo vigente en poco más de un año del Bienio Progresista, prácticamente terminó de desamortizar los bienes de origen eclesiástico y afectó a buena parte de los municipales y otros de origen civil. Desde septiembre de 1856 se produjo un parón en la subasta de los bienes del clero hasta que se llegó a un acuerdo con la Iglesia (1857). En todo caso, la desamortización, que continuaba a la de Mendizábal y Espartero, se podía dar por concluida, aunque se siguieron vendiendo algunas fincas desde 1861, si bien con un acuerdo previo.

Respecto a los montes municipales (los denominados de propios), los de las entidades de beneficencia y enseñanza más otros que se añadieron, se suspendieron las ventas en octubre de 1856 y se continuaron desde octubre de 1858. La extensión de las tierras que cambiaron de propietario se cifra en millones de hectáreas, las fincas en cientos de miles y los beneficiarios en decenas de miles. De hecho, esta desamortización, por el tipo de tierras puestas en venta y la forma de hacer las subastas, fue la que permitió distribuir más las propiedades, que fueron adquiridas en mayor proporción que en las etapas anteriores por medianos y pequeños labradores, aunque los hacendados rurales y urbanos siguieron siendo los principales compradores considerados individualmente.

De las múltiples consecuencias de la desamortización he señalado algunas al estudiar la sociedad. Ahora me voy a referir a algunos de sus efectos en la economía.
Está claro que tantos políticos y a lo largo de tan extenso tiempo no querían todos lo mismo. Pero, en mayor o menor proporción, coinciden en un punto: El deseo de obtener unos ingresos para disminuir la deuda pública, bien aceptando los títulos como forma de pago, bien dedicando parte del dinero en metálico para comprar títulos del mercado y hacerlos desaparecer. Además, parte del dinero metálico obtenido con la desamortización y los nuevos créditos que se negociaron, se dedicaron a sufragar los gastos extraordinarios, especialmente de la primera guerra carlista. Por su parte, los ayuntamientos se quedaron con parte de los ingresos -no todos fueron a parar a la Administración central- para acometer obras públicas esenciales para muchas ciudades y pueblos.
 La Hacienda nacional aumentó paulatinamente los ingresos fiscales ordinarios a través de la carga impositiva de los bienes desamortizados, por los que anteriormente sus propietarios tributaban en poca o en ninguna medida.
En todo caso, éstas no son las principales consecuencias económicas de la desamortización que afectaron a la extensión de los cultivos, como veremos más tarde.
Al sur del Tajo y Segura, en la zona meridional, la desamortización mantendrá o incluso acentuará la concentración de la propiedad, dando lugar en ocasiones a un nuevo latifundismo; paralelamente, en algunas regiones se puede hablar de proletarización del campesinado (entendido como jornaleros, braceros o criados permanentes). Esto, cuando no hay un desarrollo industrial simultáneo, como es el caso de la España del sur, produce un estancamiento, pues los campesinos proletarizados permanecen en el campo como mano de obra barata.

En la zona septentrional, tierras de predominio de explotaciones medias y pequeñas, la desamortización potencia este tipo de estructura. Muchas de las explotaciones de labradores que hasta entonces se basaban fundamentalmente en el arriendo, van a pasar a ser explotaciones basadas en la propiedad de las tierras. No todas las consecuencias de la desamortización hay que buscarlas a corto plazo.


En este sentido, buena parte de las mejoras técnicas y la creación de explotaciones modernas van a tener lugar en el siglo XX, especialmente desde finales de los años cincuenta. Muchos cambios tendrán que llevarse a cabo para que se ponga en marcha este tipo de economía agraria (industrialización del entorno, regadíos, cambio del sistema crediticio, electrificación, creación de una mejor red de comunicaciones y canales de comercialización, concentración parcelaria, importación de maquinaria agrícola... etc.). Pero todo ello se puede poner en marcha rápida y eficazmente por las transformaciones en el sistema de propiedad desde finales del siglo XVIII y en las que la desamortización juega un papel decisivo. Vista la historia como un proceso de larga duración, las consecuencias de un fenómeno a medio o largo plazo adquieren una dimensión mucho mayor.
(*) Información extraída de Germán Rueda

miércoles, 8 de enero de 2014

Polonia; un buen socio económico

José Antonio Leal para Ecohisto:

Tras la caída del comunismo, Polonia siguió un proceso de liberalización económica acorde con el modelo capitalista occidental de la década de los 90 y actualmente está en sus mejores números; ahora explicamos porqué:

La economía de Polonia es una de las más atractivas y estables en la región de Europa Central y Oriental. Prueba de ello es la mejora de los principales índices macroeconómicos registrada en los últimos años entre los que se encuentran el crecimiento del PIB y del intercambio comercial, la tendencia a la baja de la inflación, el aumento del atractivo inversionista de nuestro país y la disminución del riesgo de inversión.


En los últimos años, Polonia ha llegado a ser una de las ubicaciones de mayor atractivo en el mundo para desarrollar actividades económicas. Esa apreciación se ve confirmada por las altas posiciones que ocupa Polonia en diferentes encuestas dedicadas a valorar el atractivo inversionista de diferentes países. Conforme a la investigación realizada en 2004 por la UNCTAD, en que se analizaba el atractivo de ubicación de negocios en el mundo para los años 2005 - 2006, Polonia fue clasificada en el octavo lugar. Nos tomaron la delantera únicamente las potencias como China, los Estados Unidos, la India, el Brasil, Rusia, la Gran Bretaña y Alemania.

A partir de mediados de los años noventa, Polonia ha venido registrando un notable ritmo del desarrollo económico. El crecimiento medio del PIB en los últimos diez años ha alcanzado 4.4%. En el año 2005 la economía polaca iba desarrollándose a un ritmo de 3,2%, ocupando en este sentido la posición líder en la Unión Europea (tras Letonia, Lituania y Estonia), donde el crecimiento medio del PIB entre los 25 países miembros se ubicó en 1,7% (para dar un ejemplo, el PIB en Alemania creció 1.0%, en Francia - 1,8%, en los Países Bajos - 1,5%, en la Gran Bretaña - 2,3%). El ritmo de crecimiento del PIB en Polonia ha sido también en el mismo nivel que promedio en la economía mundial (3,4%). El año 2006 el índice correspondiente llegó a 5,8% y en el segundo semestre de 2007 superó 6,7%  Se prevé, que en los próximos años Polonia puede mantener su crecimiento económico al nivel superior a 5%, continuando como uno de los líderes del crecimiento económico en Europa.
Los síntomas claros de un animado desarrollo económico son resultado del aumento de la producción, la mayor actividad en el comercio exterior y el acceso de Polonia a la Unión Europea. Las consecuencias que conllevó la integración se expresan, entre otras, a través  del crecimiento de la exportación y las facilidades que tienen los productos y servicios polacos para entrar en los mercados de la UE y de los países asociados (como México y Chile).

Crecimiento del PIB en Polonia en los años 2000-2007
En los últimos años, se observa la tendencia a la baja de la inflación. En 2003 el índice inflacionario alcanzó el nivel récord al ubicarse su promedio anual en 0.8%. En 2004 ese índice creció y llegó al nivel de 3,5%. El aumento de la inflación fue causado por el crecimiento de la demanda para los productos agro-alimenticios polacos la cual se sintió en los países de la UE y la subida de los precios de los combustibles en el mercado mundial. En 2005 la inflación alcanzó el nivel de 2.1% mientras en 2006 bajó a 1,3% y en 2007 se sitúa en alrededor de 2%.
Inflación promedia en Polonia en los años 2000-2006 
Un importante crecimiento del intercambio comercial registrado en los últimos años confirma el aumento de la competitividad de la economía polaca. En 2006 las exportaciones polacas alcanzaron 93 mil millones de euros y las importaciones 105,4 mil millones de euros. En comparación con el año 2005, las exportaciones aumentaron19,9% y las importaciones 21,5%. Las tendencias favorables en el intercambio comercial de Polonia con el exterior siguen manteniéndose en 2007. A finales de 2007 se prevé que las exportaciones polacas alcanzarán 101 mil millones de euro (aumento de 16,5%) y las importaciones 117,9 mil millones de euro (15,8%). Entre los años 2008-2012 el incremento de las exportaciones y de las importaciones de Polonia llegará a un 16% y 17,5% promedio al año.

La presencia de los inversionistas extranjeros en Polonia es uno de los factores básicos que confirman el atractivo de la economía polaca. En promedio, a Polonia llega más de 20% de las inversiones extranjeras colocadas en Europa Central y Oriental. En los últimos diecisiete años los inversionistas extranjeros emplearon en Polonia mas de 113 mil millones de dólares.
de la inversión extranjera directa a Polonia en los años 1997-2007

Polonia en la Unión Europea
El primero de mayo del 2004 Polonia se incorporó a la Unión Europea volviéndose uno de sus mayores miembros en cuanto al índice poblacional y la superficie. El número de la población de nuestro país constituye 51% del total de habitantes de los restantes nueve países recién asociados a la Comunidad. 
El acceso a la UE abrió nuevas oportunidades para las empresas polacas que estaban en su proceso de internacionalización en el mercado europeo y los mercados de los países asociados a la Comunidad (por ejemplo - el mexicano). Debido a la igualdad de condiciones para desarrollar actividades económicas, la liberalización de procedimientos y tarifas aduaneras, nuestro país ha llegado a ser parte integral de un  mercado europeo homogéneo, compuesto de 450 millones de consumidores. Polonia, al participar en la circulación libre de productos, servicios, del capital y la mano de obra en la Europa unida (algunos países introdujeron cupos como consecuencia de sus períodos transitorios), constituye un elemento importante en la cadena integrada del valor de bienes y servicios producidos en los países comunitarios.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Chimérica

José Antonio Leal para EcoHisto:

Chimérica ha sido descrita como "the simbiotic relationship between China and the United States". Para entender mejor este significado centrémonos en la palabra "simbiotic"; llevandonos la palabra simbiosis al significado más científico posible se describe como la relación estrecha y persistente entre organismos de distintas especies.

Por tanto sabiendo que estamos hablando de EEUU y de China y de una relación simbiótica entre ambos ya podemos intuir en que consiste en su totalidad Chimérica.


Actualmente se cree que en el año 2040 o incluso en 2027 China superará a EEUU acabando así con el poder financiero anglosajón que comenzó con Gran Bretaña y actualmente con EEUU. Pero si queremos  partir de una semejanza económica entre EEUU y China nos tenemos que remontar a unos 300-400 años atrás (Era Ming) cuando el nivel de vida del colono americano se asemejaba al de un campesino medio chino; cuando Pekín dejaba pequeña a Boston.

A partir de ahí, entre 1700 y 1950, se empieza a producir una clara divergencia entre ambos paises. Por una parte China tendrá un declive de su renta per cápita mientras que Inglaterra crecerá gracias a la Revolución Industrial. Esto hará que EEUU multiplique por dos la renta per cápita China en 1820 y por veintidós en 1950. A su vez entre 1820 y 1950 tuvo un crecimiento anual medio del PIB de un 1,57% mientras que China decreció un 0,24%.

Con estos datos la pregunta es clara: ¿qué le pasó a China entre 1700 y 1950? Pues bien, lo primero fue que la colonización americana alivió la presión sobre el sistema agrario europeo y ,además, la proximidad de yacimientos de carbón alentó al desarrollo de tecnologías (necesario por la Revolución Industrial). A su vez, todo esto, abarató las materias primas. Pero la hipótesis más fiable lo achaca a los problemas chinos financieros y no tanto a la disponibilidad de sus recursos primero por el carácter unitario de su imperio impedía la competencia fiscal y segundo por la financiación de su déficit ya que China tuvo menos incentivos para desarrollar letras de cambio,bonos y valores.

El principal problema para invertir en China la diferencia de leyes con Europa lo que suponía que frente a un impago poco se podía hacer. La solución era simple: imponer las normas europeas a China. Pero Con la globalización y la Revolución Industrial mejoraron las posibilidades de invertir en China (menos desfases en comunicación, red internacional de cables submarinos…) si no hubiese sido por que el dinero prefirió invertirse en la explotación colonial tanto China como la India se hubiesen convertido en una línea de negociación rentable y se hubiesen convertido en grandes potencias económicas. No obstante, Debido a esto, entre 1950 y 1970 estos dos países (los más poblados de Asia) acabaron aislándose del mercado global.


Estos datos descritos anteriormente son los que provocaron el declive de China entre 1700 y 1950; pero¿cuáles son las relaciones actuales entre EEUU y China? Pues bien China ha dejado atrás su pasado imperial; devaluó su moneda (Yuan) y retuvo el control de capitales durante la reforma económica (1977-1998) por lo que no sufrió crisis monetaria. Pero la clave de todo lo que envuelve a Chimérica es que China se ha financiado durante estos tiempos con los propios ahorros del país; es decir, gran parte de los beneficios (tanto de las personas como de las empresas) fueron destinados al ahorro ya que en China no había facilidades para obtener crédito alguno.

Con todo esto, en 2007 EEUU tuvo que pedir prestado 800.000 millones de dólares a los distintos países del mundo; por su parte China tenía un superávit de 262.000 millones de dólares (más de una cuarta parte del déficit estadounidense) debido, esencialmente, a ese ahorro descomunal de sus particulares y empresas (llegando aveces a ahorrar un 75% de su beneficio).Es decir, a unos les sobra; a otros les falta... esto provocaría que China se convertiría en el banco extraoficial de EEUU. No obstante, el estadounidense medio gana 34.000 dólares anuales y el chino medio unos 2.000 anuales. Entonces ¿porqué China le presta a EEUU si es 22 veces más pobre? La respuesta es sencilla: la manera que tenía China de dar trabajo a su gran población era exportando productos manufacturados a EEUU de manera barata así se aseguraban esas exportaciones comprando miles de millones de dólares en mercados de todo el mundo, combatiendo así la tendencia de su moneda a fortalecerse frente al dólar.

A su vez, Para que EEUU prolongara los buenos tiempos importaba productos chinos baratos y al externalizar las fábricas a China obtenía mucha mano de obra barata; además al vender miles de millones de dólares en bonos al Banco Popular de China pudieron disfrutar de unos tipos de interés inferiores a los que habría tenido en otras circunstancias. Por lo que ambos se beneficiaban el uno del otro (simbiosis).

Con todo esto he de daros la bienvenida a un nuevo "país" forjado de esta simbiosis: Chimérica cuyo lema era: «Los chimericanos del este ahorramos, y los del oeste gastamos».


Era un "país" en el que las importaciones chinas mantenían a raya la inflación estadounidense; los ahorros chinos mantenían a raya los tipos de interés y donde la mano de obra china mantenía a raya los costes salariales de EEUU. El resultado era claro: era muy barato pedir dinero prestado y muy beneficioso dirigir una empresa.

Tenemos que saber que gracias a Chimérica los tipos de interés reales globales cayeron más de 1/3 por debajo de su media y además los beneficios de las empresas estadounidenses subieron la misma proporción por encima de su porcentaje medio del PIB en 2006.Por ello, cuanto más estaba dispuesta China a prestar, más dispuestos estaban los estadounidenses a pedir dinero prestado; esto provocó una escalada de créditos bancarios, emisiones de bonos y nuevos contratos a partir del año 2000; una explosiva proliferación de fondos de riesgo; las sociedades de inversión de capital privado prestaron dinero a espuertas por lo que (esto es lo importante) los estadounidenses podían obtener una hipoteca del 100% sin tener ni ingresos, ni trabajos, ni activos ( hipotecas subprime).
Todo esto es el resultado de parte de la crisis de 2008 donde se vio que a gente que no tenía activo alguno no se le podía ofrecer una hipoteca por mucho dinero que hubiese y por muu poco que costase pedir esos créditos. Pues bien, esto es Chimérica un "país" forjado con las sobras de uno y el déficit de otro. Hay que resaltar que las relaciones actuales entre ambos países, si bien no se han acabado, se han reducido por lo que ya no podemos conocer esta relación como la Chimérica de hace unos años.

Gran parte de esta información ha sido extraida del libro: "El triunfo del dinero" de Niall Ferguson